sábado, 23 de mayo de 2009

Experiencia de planificación participativa en General Roca

Síntaxis en base a dimensiones, escalas y niveles
Análisis: Dimensión Temporal-Social-Territorial dado en una Escala Local
Hasta 1999, la ciudad de General Roca no contaba con una normativa sistematizada para ordenar el uso de suelo urbano y rural. Este motivo gatilló la crisis económica en la década del 90 en el Alto Valle, que se reflejó en parte por el aumento de barrios marginales en la periferia de la parte norte del canal de abastecimiento de agua principal, que precisamente era la zona que era utilizada en la actividad fruti hortícola, por lo cual eran zonas geomorfológicamente inestables y en donde no se contaba con servicios básicos ni infraestructura necesaria, para permitir el uso residencial. Sus habitantes en general provenían de un estrato socioeconómico bajo, los cuales no tenían acceso a un hábitat de calidad. Este problema también se presentaba en núcleos dispersos cercanos a tierras productivas utilizadas en la agricultura, lo que trajo consigo el abandono de estas áreas rurales por parte de los agricultores. Esto generó un mayor conflicto entre los sectores productivos y residenciales.
Este problema involucra tanto una dimensión temporal y en una escala local, por la falta de una debida planificación urbana rural que normará el uso del suelo, lo que se explica por la inoperancia del aparato público que no era capaz de dar respuesta a las problemáticas antes mencionadas. También considera una dimensión social, ya que esta serie de problemas a que se veían expuestos una gran cantidad de población, en especial de escasos recursos, produjo un llamado de alerta para una gama de organizaciones públicas y privadas, que comenzaron a promover un nuevo plan que solucionará de una vez por toda la situación precaria en que se encontraba una parte de la población de General Roca. Según Santos “por ser diferentes, los pobres abren un debate nuevo, inédito, a veces silencioso, a veces ruidoso, con las poblaciones y las cosas ya presentes” [1]. No menos importante resulta ser la dimensión territorial, porque este problema radica por una falta de normativas en relación al uso del suelo, lo que produjo un aumento de población en zonas rurales dedicadas eminentemente a la agricultura, siendo la actividad económica más importante de la ciudad.

Modelación: Dimensión Territorial-Social-Temporal, dado en una Escala Micro.
En diciembre de 1999, la Municipalidad de General Roca promovió un nuevo modelo para las políticas públicas, abierto a la participación de organizaciones. "Los sistemas de poder, inherentes a la acción de las grandes organizaciones, desempeñan una función importante en la construcción de las estructuras organizativas "[2].
Si bien la iniciativa partió de la administración municipal, la articulación con el proceso de De Sur trajo consigo el Foro De Sur, instancia que estaba conformada por más de 30 entidades públicas y privadas, que formularon este plan, y que permitió la participación directa de organizaciones y vecinos en la administración local, que pese a no tener experiencia en este tipo de acciones, tomaron un papel activo en este proceso que generó una capacidad de autogobierno y de toma de decisiones.
En Junio del año 2000 se da inició a esta nueva iniciativa que entre sus prioridades contaba con ordenar el hábitat y el crecimiento de la ciudad, considerando la actividad productiva, uso residencial, especulación inmobiliaria y la desigualdad en el acceso legal de suelo por parte de los sectores vulnerables; y generar herramientas con el fin de una mayor desarrollo de la ciudad y una administración participativa del hábitat. Este plan se consideró como una oportunidad de mejorar todos aquellos aspectos negativos que se habían arrastrado desde la década del 90, por la irresponsabilidad de aquellos que estaban a cargo de la planificación de la ciudad en esos años.
Esta modelación se realiza en base a una dimensión territorial, con una escala local que consideraba a la ciudad como eje de nuevas propuestas que irían en directo beneficio de ella, con el fin de terminar con los problemas que acarreaba una falta de planificación urbana y rural en General Roca. Además queda de manifiesto que junto a esta dimensión territorial se presenta una social en torno a la multiplicidad de actores que se ven involucrados en la realización de esta iniciativa que condujeron a un mejor funcionamiento en el marco de un crecimiento y desarrollo de la ciudad.

Acción: Dimensión Territorial-Social. Escala Micro a Meso.
El Plan Director Roca (PDR) en la ciudad generó una serie de mejoras en torno a las condiciones de vida de las personas, en la inclusión de múltiples actores entre los que destaca la organización social e instituciones y en la capacidad institucional en el ámbito local. Junto a estas mejoras se lograron cambios en las estrategias políticas y locales, en el uso y la asignación de los recursos humanos, técnicos y económicos, en la toma de decisiones fomentando la organización de los vecinos en asociaciones, con el consiguiente cambio en el comportamiento y las actitudes de la población, porque adquirieron mayor injerencia a la hora de tomar decisiones en el plano territorial.
Queda de manifiesto que la dimensión territorial es la que adquiere mayor relevancia, mediante un proceso de multiescalaridad. Según Santos “la palabra escala debería estar reservada al área de incidencia y en ese sentido se puede decir que la escala es un dato temporal y no propiamente espacial; o aún mejor; que la escala varía con el tiempo, ya que el área de incidencia viene dada por la extensión de los acontecimientos” [3]. En este sentido producto de los efectos positivos que logró el PDR, como herramienta para dar solución a una serie de problemáticas en torno a la planificación urbana rural que tuvo implicancias no sólo en el ámbito territorial, sino que también en el plano social, por lo cual comenzó esta iniciativa comenzó a repetirse en una serie de ciudades del entorno de General Roca, y en ciudades de gran tamaño poblacional, como por ejemplo, Neuquén, Buenos Aires, Rosario y Comodoro Rivadavia.
En definitiva el Plan Director de Roca, a nivel local produjo una gran incidencia, por las características mencionadas anteriormente, generando extrapolación, en forma de reacciones en cadena en una gama de ciudades del resto del país en una escala meso.
“Esa combinación de fines y de medios, de objetivos finales y objetivos intermedios, cambia a lo largo del tiempo. Por ello, también cambia la superficie de incidencia, el área de incidencia, la situación y su extensión. Vista de ese modo, la escala es un límite y un contenido que está cambiando, al calor de las variables dinámicas que deciden el devenir regional o local. Así las situaciones geográficas se crean y se recrean” [4].





Bibliografía:
Planificación participativa del hábitat de General Roca: PDR (Argentina). [en línea]. Disponible en la World Wide Web: http://habital.aq.upm.es/bpal/onu04/bp2496.html
[1] Santos, M. La Naturaleza del Espacio. Editorial Ariel. Barcelona. 1° edición. 2000. [citado 22 de Mayo de 2009]. p.277
[2] Santos, M. La Naturaleza del Espacio. Editorial Ariel. Barcelona. 1° edición. 2000. [citado 22 de Mayo de 2009]. P 229
[3] Santos, M. La Naturaleza del Espacio. Editorial Ariel. Barcelona. 1° edición. 2000. [citado 22 de Mayo de 2009]. P.128
[4]Santos, M. La Naturaleza del Espacio. Editorial Ariel. Barcelona. 1° edición. 2000. [citado 22 de Mayo de 2009]. p.128

viernes, 22 de mayo de 2009

Clases

Clase del 14 de Mayo





Clase del 7 de Mayo





Clase del 30 de abril





miércoles, 6 de mayo de 2009

Ejemplificación de pretexto

Planificación participativa del hábitat de General Roca: PDR (Argentina)

Este programa se enmarca en uno de tipo local, ya que se da en la ciudad de General Roca ubicada en la provincia de Río Negro en Argentina.
Esta iniciativa se originó por la falta de una normativa para ordenar el uso del suelo urbano y rural. Por tales falencias la década del 90 se caracterizó por el crecimiento de los barrios marginales hacia el norte del canal de abastecimiento de agua principal, en zonas geomorfológicas inestables y con un reducido nivel de servicios básicos e infraestructura. Aparte de estos territorios se identificaban problemas entre sectores productivos y residenciales, con el continuo abandono de las áreas rurales por la expansión inmobiliaria.
En el año 2000 comenzó a forjarse un proceso participativo para la formulación de un plan consignado al desarrollo sostenible de General Roca. Para lograr este tan buscado desarrollo se trataron los tópicos referentes a problemas del hábitat, de justicia social y de crecimiento económico Este plan de participación del PDR (Plan Director de Roca ) contaba con dos prioridades que actuaban como eje: ordenar el hábitat y el crecimiento de la ciudad, con el objeto de superar los problemas que se creaban entre la actividad productiva, el uso residencial y la especulación inmobiliaria, y de desigualdad en el acceso al suelo de los sectores vulnerables. Otro de los fines que se buscaba mediante la implementación de este programa era el de formular herramientas para mejorar la administración participativa del hábitat y el desarrollo de la ciudad.
Aun cuando el proceso se creó en la municipalidad, este se fue expandiendo a nuevos actores como las instituciones sociales y privadas, junto con la participación ciudadana.
También existían detractores a dicho proyecto entre los que destacan aquellas empresas y fabricantes del sector inmobiliario, porque anteriormente ellos se habían beneficiado de la falta de planificación y de normas que regularan el mercado del suelo. Junto con estos detractores se sumaban algunos políticos de la administración municipal que vislumbraban un a disminución de sus poderes en el plano de la arbitrariedad, ineficacia y desigualdades.
Con la puesta en marcha del programa, se comenzaron a visualizar las primeras resultados que iban desde mejoras en las condiciones de vida de las personas como en cambios en la estrategia política y social como es el ordenamiento territorial por parte del Estado, y la definición de decisiones debe contar con la participación ciudadana. Junto con estos resultados se obtuvieron progresos en la capacidad institucional en el ámbito local y cambios en las actitudes de la población, que consideraban que sus opiniones si eran consideradas en la toma de decisiones, entre otros variados efectos.
El Plan Director de Roca, es la primera experiencia de desarrollo urbano y rural, determinando que se puede construir, en términos de de uso y densidad de construcción, con lo cual se reguló el mercado del suelo a favor de los sectores desfavorecidos, que tienen menos posibilidad de acceder a suelos legalmente, y por las consecuencias positivas de aquel plan en el territorio es que comenzó a repetirse la fórmula en una serie de poblados que se ubicaban en las cercanías de General Roca, como en ciudades de importancia entre las que destaca Neuquén, Rosario, Buenos Aires, entre otras.
Este programa que se implementó en la ciudad de General Roca ubicada al interior de la provincia de Santa Rosa en Argentina, manifiesta un proceso de multiescalaridad, porque la incidencia de este plan a nivel micro, permitió la extrapolación a una serie de ciudades, debido a los logros que obtuvo en el plano de planificación urbana y rural, produciendo de este modo una reacción en cadena en el resto del país. Junto con ello se aprecia que hubo una multiplicidad de actores, como es el caso del municipio, instituciones públicas, privadas, y la participación ciudadana, que condujeron que este programa tuviera los resultados esperados.

viernes, 1 de mayo de 2009

PRINCIPIO DE CONEXIÓN: Redes-Cinética

Si el ámbito local tradicional hacía referencia a la idea de cierre y de autonomía, la versión moderna del ámbito local, tendría que comprenderse como una especie de unidad de correlación, una red abierta que pone en correspondencia , engancha o desengancha según las oportunidades, combina relaciones a distancia y relaciones de vecindad. En el caso de las relaciones de vecindad queda de manifiesto con el ejemplo de las pavimentaciones participativas, porque el Estado mediante el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) creó este programa en el año 1995, con el fin de dar respuesta al déficit de pavimentación dando prioridad a los sectores residenciales de menores recursos. La construcción de las obras se financia con el aporte de los habitantes favorecidos , de la municipalidad y del Ministerio de Vivienda. Sin ser uno de sus objetivos el Estado logró que se acrecentará el poder organizativo vecinal, esto se refleja en la población Gumercindo, ubicada en la periferia de Villa Alemana , donde habitan personas vulnerables, de estrato socioeconómico bajo, que se organizaron no sólo a la hora de postular a este beneficio, sino que además fue un envión anímico para estos, para luchar por otros objetivos no menos importantes, como es el caso de acceder a luminaria e implementar el plan cuadrante, por citar solo algunos ejemplos, elevando de esta forma su calidad de vida . En este caso particular se aprecia la capacidad de proponer nuevos elementos y oportunidades, por parte de la población redefiniendo el concepto de región desde una órbita local. Esta frase de Dupuy concuerda plenamente con el caso de las pavimentaciones participativas "la red de calles se debe someter a la regla y toma así una significación social y territorial superior"[1].
Según Dupuy “el sistema vial comporta un aspecto físico y material. Debe proveer en todas partes y a todos los vecinos un servicio de puesta en relación, de comunicatividad con la vialidad.”[1] Con esto Dupuy hace alusión a la conexión entre diferentes lugares debido al desarrollo y conexión que se logra producto de la implementación del sistema vial.
Senett dice," el carácter imprescindible de la red de transporte, es de ir de A a B o de C a D, en resumen, hacer red con otros puntos además del que estamos. Cualquier limitación, cualquier necesidad de cambiar de medio de locomoción, cualquier disminución de velocidad, provoca ansiedad, nerviosismo, cólera. Ubicuidad, instantaneidad, inmediatez se deben ofrecer permanentemente a nuestras posibilidades de conexiones. La búsqueda de una gestión conveniente de las diferentes conexiones, en el espacio y tiempo, llevaría a estructurar un territorio que garantizase a la vez un marco de vida, un paisaje de vida y un proyecto de vida."[1].
Producto del desarrollo vial entregado por el Programa Pavimentación Participativa (PPP), se pone de manifiesto las ventajas en cuanto a disminución de tiempos de viaje, que propicia la interrelación entre diferentes puntos de la ciudad, generando sinergías y beneficios, no sólo en el ámbito vial, sino que también en el plano social.

Fuente:

[1]Dupuy, Gabriel. El urbanismo de las redes. Editorial Oikus- Tau. Barcelona. 1998 [citado 01 de Mayo]

Clase 23 de Abril


Clase 16 de Abril: Rol del Estado y Principios Rizomáticos



Clase 02 de Abril




Clase 12 de Marzo